En pleno Día del Niño, la presidenta Claudia Sheinbaum sorprendió al hacer el gesto viral “six seven” junto a estudiantes de primaria, luego de que ellos mismos se lo pidieran.
El momento fue breve, pero significativo: una mandataria que no está obligada a seguir tendencias juveniles, decidió hacerlo en un contexto de cercanía y convivencia.
El gesto —popular entre generaciones más jóvenes— se volvió parte de una ceremonia donde lo central era otra cosa: el contacto directo con niñas y niños, en un ambiente más relajado y cotidiano.