La Casa Blanca desató críticas tras publicar una imagen por el 5 de mayo donde líderes demócratas aparecían con sombreros mexicanos y un letrero que decía “amo a los inmigrantes ilegales”.
Aunque el mensaje iba dirigido contra sus rivales políticos en el Congreso, el fondo del debate fue otro: el uso de estereotipos sobre la cultura mexicana y la migración para hacer propaganda política.
La reacción no tardó. En redes, muchos señalaron el tono como ofensivo y simplista, mientras que los propios demócratas respondieron con otra imagen en tono similar, elevando aún más la confrontación.