La presidenta Claudia Sheinbaum provocó una auténtica explosión de emoción en el Zócalo capitalino al presentar a BTS desde Palacio Nacional, frente a miles de fans que llevaban horas esperando el momento.
La escena fue impresionante: gritos, lightsticks morados y un Zócalo completamente entregado a uno de los fenómenos musicales más grandes del planeta.
Según reportes, cerca de 50 mil personas asistieron al evento, convirtiendo el corazón de la ciudad en una enorme celebración para la comunidad ARMY.
No era una obligación política ni protocolaria. Simplemente fue una mandataria entendiendo el tamaño cultural del momento… y decidiendo compartirlo con la gente.