Donald Trump volvió a soltar una de esas declaraciones que muchos toman como provocación… pero que esta vez dejaron un sabor distinto.
El presidente estadounidense dijo que considera “seriamente” convertir a Venezuela en el estado número 51 de Estados Unidos, asegurando incluso que “los venezolanos lo aman”.
Aunque Trump suele usar este tipo de comentarios como espectáculo político, el contexto hace difícil verlo solo como una broma: intereses petroleros, presión sobre gobiernos latinoamericanos y una narrativa cada vez más agresiva sobre influencia estadounidense en la región.