El diputado Sergio Mayer explicó que sus días comienzan desde muy temprano y suelen extenderse por horas, lo que inevitablemente genera desgaste físico.
Más allá del momento que detonó la polémica, sus declaraciones abren un debate interesante:
la expectativa de que los legisladores se vean siempre impecables, atentos y sin señales de cansancio, incluso en jornadas extensas.
La exigencia hacia quienes ocupan cargos públicos es legítima. Pero también lo es preguntarse si esa evaluación se centra en la forma… o en el fondo.