El Senado aprobó el ingreso temporal de elementos de los Navy SEALs a México, en una decisión enfocada en adiestramiento conjunto con fuerzas mexicanas, no en operaciones activas.
El entrenamiento —programado entre agosto y octubre— contempla intercambio de tácticas, técnicas y procedimientos en escenarios como combate urbano y operaciones especiales.
La autorización se dio conforme a la Constitución, que exige aval del Senado para la entrada de tropas extranjeras, y forma parte de mecanismos de cooperación bilateral en materia de seguridad.