La presidenta Claudia Sheinbaum volvió a responder a las presiones de Estados Unidos sobre seguridad y narcotráfico, dejando clara una postura: el crecimiento del crimen organizado también está ligado al consumo de sustancias ilegales y al tráfico de armas provenientes del norte.
Sheinbaum insistió en que no puede construirse una narrativa donde toda la responsabilidad recaiga sobre México, mientras en Estados Unidos siguen existiendo mercados enormes para el consumo y un flujo constante de armamento hacia territorio mexicano.
El mensaje llega en un momento donde sectores políticos estadounidenses buscan endurecer el discurso contra México, especialmente en temas de seguridad.