El secretario de Educación, Mario Delgado, defendió el recorte al calendario escolar y lanzó una frase que dividió opiniones: “las escuelas no son guarderías”.
Más allá de la polémica, el comentario puso sobre la mesa un problema más profundo: muchas familias dependen de los horarios escolares porque el mundo laboral sigue ofreciendo muy poca flexibilidad.
La SEP sostiene que el ajuste responde al calor extremo y a la logística del Mundial 2026, pero Delgado también aprovechó para cuestionar cómo, poco a poco, las escuelas terminaron funcionando como espacios de resguardo… y no únicamente de aprendizaje.