Claudia Sheinbaum fue clara: hasta ahora no existen pruebas que vinculen a Felipe Calderón con los delitos cometidos por Genaro García Luna. La presidenta evitó sumarse a descalificaciones sin sustento, aunque tampoco descartó que el expresidente pudiera haber tenido conocimiento de las actividades de su secretario de Seguridad.
Y aquí queda la pregunta inevitable: quizá no haya evidencia de que Calderón se beneficiara directamente, pero resulta difícil no cuestionar cuánto sabía el presidente sobre lo que ocurría dentro de su propio gobierno.


