Morena busca crear una comisión para regular contenidos en redes, con atención especial a cuentas automatizadas que amplifican narrativas y campañas de desinformación. El problema va más allá de un meme: existen operaciones coordinadas que pueden mover artificialmente la conversación pública.
El intento ya es llamado “campaña antimemes”, pero hay una diferencia enorme entre censurar bromas o críticas y combatir redes diseñadas para manipular información. El debate debería centrarse en esa diferencia.


