Jaloneos, empujones, manotazos, gritos e insultos marcaron el enfrentamiento entre Carlos Gutiérrez Mancilla y Arturo Ávila en el Patio del Federalismo del Senado, durante una discusión relacionada con Alejandro Moreno.
Pero hay un punto que no debería perderse entre el ruido: fue el priista quien llevó el intercambio al terreno de las agresiones físicas al encarar y empujar a Ávila. Más allá de quién tenga la razón en la disputa política, resulta decepcionante que nuestros legisladores lleven el debate a este nivel.


