Claudia Sheinbaum propuso dejar atrás el nombre de “Paso de Cortés” y llamarlo “Paso de los Pueblos Indígenas”, al recordar que por este territorio ya transitaban los pueblos originarios mucho antes de la llegada de Hernán Cortés.
Puede parecer un cambio menor, pero también es una forma de replantear cómo contamos nuestra historia: dejar de poner en el centro a los conquistadores y reconocer a quienes habitaban y recorrían estas tierras mucho antes de la Conquista.


