Las fotos de una reunión privada de Andy y Gonzalo López Beltrán con empresarios en un restaurante de La Condesa encendieron las redes, especialmente por el contexto del caso Rocha Moya y la detención de Fausto Corrales. Algunos titulares incluso la presentaron como un supuesto “cónclave”.
También se habló de los lujos del encuentro, pero hay algo importante: unas fotografías de una reunión privada no prueban ningún delito ni irregularidad. El alcance de la historia parece depender, en buena medida, de la narrativa construida alrededor de las imágenes.


