Claudia Sheinbaum recordó la masacre de Tlatelolco como uno de los episodios más dolorosos de México y reiteró la responsabilidad de Gustavo Díaz Ordaz. También expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias.
La presidenta fue contundente: “Nunca más una represión del Estado a un movimiento social”. Una postura que reivindica la memoria del 68 y el derecho de los movimientos sociales a manifestarse.


