Contra lo que aseguraban algunos comentaristas y figuras de oposición, el Pato Merlín sí acudió a la mañanera de Claudia Sheinbaum acompañado de su familia.
La presidenta aprovechó para reconocer a sus dueños como personas trabajadoras y adelantó que recibirán apoyo gubernamental, señalando que forma parte de una visión humanista que busca respaldar a quienes salen adelante con esfuerzo.
Más allá de la anécdota, el episodio también dejó una lección: durante días circularon versiones asegurando que la invitación era falsa o que el pato nunca aparecería. Al final, resultó ser otro caso donde la realidad terminó desmintiendo a la desinformación.


