La mandataria rechazó las acusaciones de indiferencia hacia los colectivos de búsqueda y aseguró que sí se reúne con madres buscadoras, aunque suele hacerlo en privado y sin convertir esos encuentros en actos mediáticos.
La presidenta explicó que se trata de temas demasiado delicados como para utilizarlos con fines de promoción política o propaganda, por lo que prefiere mantener un trato discreto y directo con las familias.
Sus declaraciones contrastan con la narrativa que la presenta como distante frente a esta problemática y reabren el debate sobre algo importante: acompañar una causa no siempre implica hacerlo frente a las cámaras.


