Claudia Sheinbaum cuestionó la postura de Estados Unidos frente al crimen organizado al señalar que, mientras clasifica a estas organizaciones como terroristas, en los hechos podría estar dando un trato diferenciado a algunos de sus integrantes.
La presidenta sostuvo que esa aparente contradicción exhibe un doble discurso y llamó a que las autoridades estadounidenses actúen con el mismo criterio frente a todos los grupos criminales, sin excepciones.


