Claudia Sheinbaum negó que los jugadores de Argentina hayan mostrado una falta de respeto durante la premiación del Mundial y pidió no sacar conclusiones de un momento marcado por la frustración de haber perdido una final. Afirmó que comprendía el estado de ánimo de los futbolistas y descartó interpretar sus gestos como un agravio.
La presidenta respondió así a las versiones que circularon en redes sociales, donde se amplificaron supuestos desaires hacia ella e incluso hacia Donald Trump. Para Sheinbaum, no hubo tal falta de respeto, sino la reacción natural de un equipo que acababa de sufrir una derrota dolorosa.


