Claudia Sheinbaum informó que el gobierno mexicano ya trabaja con autoridades de Estados Unidos para que SpaceX atienda el problema de los residuos de sus cohetes que han llegado a aguas del Golfo de México. Explicó que la prioridad es resolver el tema mediante la coordinación, pero dejó claro que, si los estudios confirman un daño ambiental, México evaluará presentar una demanda contra la empresa.
La postura refleja un compromiso firme con la protección del medio ambiente. Incluso frente a una compañía del tamaño de SpaceX, la presidenta dejó claro que la defensa del territorio nacional y de los recursos naturales estará por encima de cualquier interés económico o tecnológico.


