El Estado de México registró una reducción del 30% en los delitos de alto impacto durante el primer semestre de 2026, resultado de una estrategia coordinada entre los tres órdenes de gobierno. A este avance se suma una mejora en la percepción ciudadana de seguridad, de acuerdo con los indicadores del INEGI.
Más allá de las narrativas políticas, los resultados comienzan a reflejarse en la vida cotidiana de la población. La disminución de los delitos y una mayor sensación de seguridad apuntan a que la estrategia emprendida está dando resultados concretos en beneficio de las familias mexiquenses.


